¿CONSEGUIRA LA OLIGARQUIA LA INMORTALIDAD?

La verdad es que este tema es poco marciano, pero la ciencia avanza y supongo que habrá mucho adinerado que le interese seguir disfrutando unos cuantos años mas (como tres vidas hasta que descubran como regenerar el envejecido cerebro) de su fortuna y sádicos placeres. A estos criminales nos les costaría comprar unos bellos cuerpos a los que colocar su perverso cerebro. Parece una locura, pero puede que esté ocurriendo ya mismo. De aqui a un tiempo, si esto se hace posible, tendremos un salto cualitativo de los privilegios de la élite frente a los demas. No solo viviran mucho mejor,si no que lo harán mucho mas acumulando mas experiencia, lo cual ayudará a crear nuevas y sofisticadas cadenas para sus esclavos.

Los avances en el trasplante de órganos -hígado, corazón, manos o pulmones- han abierto el camino para que algunos aventureros de la ciencia piensen en el trasplante de cerebro o de cabeza a un cuerpo nuevo. El principal precursor de esta idea, el profesor Robert J. White, de la Universidad Case Western Reserve, en Estados Unidos, está convencido de que el mito de Frankenstein que ideara la escritora Mary Shelley será una realidad a lo largo de este siglo.

“No se parte de cero”, recuerda. “Ya en 1908 el fisiólogo americano Charles Guthrie trasplantó la cabeza de un perro pequeño junto a la de otro perro de mayor tamaño”, y durante la década de 1950 el científico ruso Vladimir P. Demikhov también realizó una bicefalia canina semejante.

Pero el paso más importante se produjo en 1970, cuando se trasplantó con éxito la cabeza de un mamífero(1) en el cuerpo de otro al que se le había extirpado la suya. “Cuando el mono despertó de la anestesia mantenía un estado de consciencia y la función nerviosa craneal”. Pudo vivir durante ocho días.

Muy similares

Una vez sentadas las bases, la implantación de una cabeza en un cuerpo clínicamente muerto no diferiría más que en matices de la efectuada en monos, según White. “El protocolo en humanos sería más sencillo que el de los primates, debido al mayor tamaño del hombre y a que los cirujanos poseen mucha más experiencia en el organismo humano”. En principio, las personas tetrapléjicas serían posibles candidatas a un trasplante cerebral.

White precisa que las condiciones para efectuar un trasplante de cabeza con éxito son las siguientes: en primer lugar es preciso mantener de forma constante el suministro sanguíneo en el cerebro, ya que, al contrario que otros órganos, no es capaz de sobrevivir separado de su fuente sanguínea. Para determinar la cantidad de sangre que precisa la cabeza, hay que monitorizar permanentemente la actividad neurológica. El equipo de White ha diseñado campanas de vidrio que mantienen la cabeza a un temperatura de 10 grados durante el proceso, aunque en el futuro se podrán emplear otros materiales aislantes.

La intervención se desarrollaría en un quirófano capaz de albergar simultáneamente dos equipos, uno para cada cuerpo. En la operación, ya desempeñada en primates no humanos, uno de los cirujanos es el encargado de practicar un corte completo en el cuello de ambos cuerpos, y de separar cuidadosamente los tejidos y los músculos y de exponer las arterias carótidas, las venas yugulares y la espina dorsal. Posteriormente se emplean catéteres recubiertos de heparinas anticoagulantes en cada uno de los vasos sanguíneos para asegurar que el cerebro reciba el suministro adecuado de oxígeno.

“Una vez que se ha separado la médula espinal, se puede pasar a extraer la cabeza y transferirla a los tubos que están conectados con el sistema circulatorio del otro organismo”. Superada esta fase crítica, se desconectan las conexiones una a una y se cosen las arterias y las venas de la cabeza trasplantada al nuevo cuerpo y se injerta la columna vertebral utilizando placas de metal.

Paso a paso

El grupo de White ya ha dado los primeros pasos para que el trasplante de cabeza sea una realidad al desarrollar un mecanismo que reduce en 10 grados centígrados la temperatura de la sangre circulante de la cabeza que va a ser trasplantada. La siguiente meta es evitar el rechazo del injerto, pues se desconoce si los inmunosupresores actuales serán capaces de evitarlo.
Pero además de los problemas científicos, el trasplante de cabeza implica consideraciones éticas que no escapan a White, que pertenece a la Academia Pontificia de las Ciencias. Aduce, de todos modos, que, al igual que se trasplantan otros órganos y si se cree que el cerebro humano es el depositario del alma, no habría inconveniente en abordar un trasplante de cuerpo entero.

Mas avances:

– En 1982, la doctora Dorothy Krieger logró realizar con éxito trasplantes parciales de cerebro en ratones.

– En 1988, un equipo médico mexicano consiguió por primera vez implantar con éxito células cerebrales de un feto -producto de un aborto- en el cerebro de dos pacientes de Parkinson (enfermedad relacionada con la muerte de células cerebrales), cuya movilidad mejoró notablemente. Actualmente estos trasplantes se muestran eficaces durante periodos de al menos 10 años.

– En 2001, un experimento en ratas permitió comprobar que las células de la médula ósea se pueden trasplantar al cerebro para mitigar los efectos de un derrame.

(1)En el MetroHealth Medical Center de la norteamericana ciudad de Cleveland, White realizó a cabo el primer trasplante de cabeza conocido.

Esto sucedió en marzo de 1970, tras muchos años de experimentación, cuando el osado científico procedió a separar en el quirófano la cabeza de un desdichado mono de su cuerpo. Unió luego la cabeza al cuerpo de otro mono inconsciente a través del hombro y el equipo quirúrgico esperó a que despertara. Al hacerlo, el simio se mantuvo consciente, era evidente que todas sus funciones craneales se mantenían intactas, podía ver, mover los ojos, la boca, seguramente todos sus sentidos funcionaban a la perfección, pero no poseía control del cuerpo al que estaba pegado, pues no fue posible ni siquiera conectar uno de los nervios a la médula espinal. El equipo de White estalló en aplausos aunque seguramente el mono no estaba tan contento. No se trató de un experimento realizado a escondidas, pese a la mala sensación que dejó en gran parte del público, los resultados se publicaron en las más prestigiosas revistas científicas.

Aunque el Doctor White llegó a ser profesor de neurocirugía en centros de investigación de reconocido prestigio, la prensa marcó el resto de su carrera para siempre refiriéndose a él como el verdadero Frankenstein.

La afición de White por cercenar cerebros venía de muy lejos. Cuando realizó su doctorado en Harvard, dedicó su tesis a la polémica hemisferectomía, la eliminación por medios quirúrgicos de uno de los hemisferios cerebrales en pacientes vivos. Eso sí, todos sus sujetos de experimentación fueron animales, no hubo ningún humano que se prestara a tal cosa.

El objetivo de aquellas experiencias era lograr un sistema quirúrgico capaz de terminar con ciertos tipos de tumores cerebrales y otras patologías como algunas epilepsias pertinaces. Las críticas y las malas caras de muchos no amilanaron al neurocirujano que, hace pocos años, retomó su idea inicial, esto es, dejar de utilizar monos y comenzar a experimentar con seres humanos.

En la propia profesión médica es muy criticado por sus ideas, sin embargo, él se defiende aludiendo, no a los que desean la inmortalidad, sino a los miles de personas que no sienten nada ni tienen ningún control de cuello para abajo, cuyo cuerpo se deteriora rápidamente sin poder evitarse. Ese es su objetivo, a lo que responden los críticos que será más sencillo reparar la médula dañada de esos pacientes que la hipotética salvación de cambiarse de cuerpo. Curiosamente, como católico convencido, White no encuentra rechazo entre los representantes de la Iglesia, incluso algunos de ellos le apoyan. Los más rebuscados le critican pensando en el manido día de la resurrección. ¿Volverá la cabeza a su cuerpo original o se quedará con el recién adquirido? White sonríe ante cuestiones tan infantiles, como cuando se le pregunta si es posible incorporar un cuerpo femenino a una cabeza masculina o de diferente raza, o una cabeza de anciano a un cuerpo joven. Infinitas son las combinaciones, pero de momento, por mucho que pague el más rico del mundo o por mucho que se empeñe White, la operación es irrealizable, a menos que se desee una cabeza pensante unida a un cuerpo sin control. Reparar las conexiones nerviosas será el quid de la cuestión, si alguna vez se logra, el trasplante de cabeza podría ser una realidad, a pesar de lo que opine la bioética. Por desgracia, cuando se descubre que algo es posible, termina por ponerse en práctica, sea para bien o para mal

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9 respuestas a ¿CONSEGUIRA LA OLIGARQUIA LA INMORTALIDAD?

  1. krom dijo:

    Todo esto lo veo bastante improbable. Morir es una necesidad vital, como follar, comer, dormir, cagar, etc. Cuando se ha alcanzado una cierta edad y se está ya de vuelta de todo; cuando ya nada ilusiona ni motiva para seguir viviendo, entonces se desea y se acepta la muerte como lo mejor. Por más que pudieran implantar un cerebro de 80 años en un cuerpo de 20, el ciclo biológico continuaría pidiendo la muerte, el descanso eterno. Te lo digo yo que no tengo más que 50 y ya estoy un poco hasta los huevos de chuminadas.

    • danipirata80 dijo:

      jajajjajajajja muy sincero el comentario. Hasta los huevos estamos tu y yo, pero con pastaza las penas son menos. Hombre, inmortal inmortal no sería pero que se pueda alargar mucho la vida de unos cuantos hijoputas si que lo veo factible

  2. krom dijo:

    si a un humano biológico le fuera concedida la inmortalidad acabaría pidiendo a gritos la eutanasia.

  3. La clavaste krom, es un gran placer leer cosas tan concisas y certeras. Yo tb. más de 50 y te das cuen que la vida te vá desgastando de forma natural. Al final, “el descanse en paz” será tan agradecido como ir a los “culumpios” pa un chavalín.

    Yo a esos “científicos” que nos dan la brasa con chuminadas como esa o la conquista de Marte, los pondría a hacerme una pirámide como faraón inmortal que soy.

    Lo cual no quita para constatar que sí es cierto que con pasta se vive más y mejor. (Aunque no solo con ello, sin ilusión por algo o sin cariño es imposible vivir largamente).

    Blas o Iosubisarionea1960

    • Otra cosa, la inmortalidad ya existe, la reencarnación también. No hay que leer la Biblia ni al megapedante Punset. Basta con mirar cómo asoma la cabecita de un bebé por el coño de su madre.

      También se puede ver en cualquier parque de barrio el ciclo de la vida, sin necesidad de ir a la universidad o a la iglesia: Un anciano dá sus últimos pasos cansinos, mirada apagada; junto a él, un niño de un año dando sus primeros pasos con los ojos llenos de vida, curiosidad, ilusión y expectación.

      Por eso los padres aman tanto a sus hijos, la humanidad a su infancia: Porque somos NOSOTROS MISMOS proyectados al futuro. También por eso “los de la inmortalidad” resultan ser invariablemente personas narcisistas y vacías, pagadas de sí mismas.

      Resumiendo, la vida es la llama, las generaciones las velas.

      • danipirata80 dijo:

        Toda mi vida he creido en la reencarnación(transmutación de las almas), pero desde hace cosa de un año creo en el cielo mas o menos personalizado, en plan la película de Jodie Foster(la que monta un pitote de maquina giratoria), como si fuese una prolongación de tu vida de los sueños. Esto también aseguraría la inmortalidad; y quiero creer que los hijoputas iran derechitos al infierno. Tu idea sobre esa inmortalidad generacional tambien me parece válida pero igual no incluye el concepto de alma. Igual hasta me estoy volviendo espiritual, quien lo iba a decir.

  4. La metafísica es imprescindible, estoy contigo, y el alma es el recuerdo que permanece siempre. Qué es si no la memoria de los ancestros.
    El Espacio sideral me pareció también, desde niño, fascinante. Las catedrales y templos lo contienen, se considere uno cristiano o no.

  5. Krom dijo:

    La vida llega a aburrir de lo limitada que es. Incluso un millonario, cuando ya está cansado de experimentar los más extremados placeres carnales, culinarios, visionarios y fiesteros, anhela la muerte, del aburrimiento que le produce todo. Es un hecho. Y luego se reencarna en gamba.

  6. Benito dijo:

    Sinceramente estoy convencido de que una vez superados algunos problemas técnicos , será viable. Y lo que si es cierto que hasta ahora la mejor idea de negocio que se podría ofrecer a las grandes fortunas del mundo es alargar su vida. Muy pocos renunciarían a ello si tuviesen la posibilidad de comprarla.
    El alma está en el cerebro , no está ni en en la mano , ni en el pié, ni en un dedo.
    Es triste desde un punto de vista como el nuestro , y me refiero al tema moral, pero siempre debemos pensar que a otras personas verán la oportunidad de su vida.

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