EXPROPIACION YPF: SE ACABÓ EL CHOLLO PARA REPSOL Y SE ACABARÁ PARA LOS JUDIOS ESKENAZI

El Gobierno de Cristina Fernández expropiará a Repsol su parte de YPF, pero no hará lo mismo -al menos por ahora- con la participación de la petrolera en manos argentinas. El 25,46% de YPF pertenece al Grupo Petersen, propiedad de los Eskenazi, una familia de empresarios argentinos que entró en el accionariado en 2007 gracias a la presión del entonces presidente Néstor Kirchner.

El patriarca, Enrique Eskenazi, es un ingeniero químico de origen judío, curtido en múltiples sectores empresariales del país sudamericano y que, entre otras cosas, preside el Banco de Santa Cruz, la provincia originaria de los Kirchner desde la que fueron tejiendo sus influencias para ganar poder. Uno de sus hijos, Sebastián Eskenazi, ha sido hasta este lunes vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de YPF, máximo responsable de la gestión en Argentina.

El principal argumento de la presidenta argentina para justificar la expropiación es la recuperación de la soberanía sobre la riqueza petrolífera del país. Por eso, en principio, no ha habido ninguna referencia a lo que ocurrirá con la participación de YPF que ya estaba en manos argentinas.

Una amistad rota

Sin embargo, ese “trato de favor” hacia la familia Eskenazi es solo aparente: el primer movimiento del Gobierno de Cristina Fernández ha sido arrebatar la gestión de la petrolera a Sebastián Eskenazi y en los círculos económicos bonaerenses se augura una venta de las acciones del Grupo Petersen a otro empresario más afín a la presidenta del país.

Las relaciones de los Eskenazi con los Kirchner -en otro tiempo fluidas y amigables- se han agriado en los últimos meses, debido a un enfrentamiento entre el hijo de los Kirchner, Máximo, y Sebastián Eskenazi. De hecho -como cuenta el diario argentino Página 12-, este último figuraba en la lista de personas que debían abandonar la sede de YPF desde el primer momento de la intervención.
Además, la expropiación de YPF deja a la familia de empresarios sin margen para pagar sus deudas con Repsol y los bancos que sufragaron su compra de acciones de YPF en 2007 y 2011.

En total, los Eskenazi deben 1.540 millones de euros a la petrolera española, que financió parte de la compra de acciones tanto en la primera entrada en el capital en 2007 como en la ampliación del año pasado. Esa deuda debía pagarse con parte de los dividendos destinados al Grupo Petersen, pero ahora, el Gobierno de Fernández ha impedido a YPF que retribuya a los accionistas con dinero en efectivo, ya que le prohíbe repatriar sus ganancias.

Otros 1.500 millones de euros en préstamos deben pagarse a un grupo de bancos que aportó el resto de los casi 3.000 millones de euros que le costaron las dos operaciones de compra de capital.

El reparto del pastel

Así, la única salida de los Eskenazi para saldar sus cuentas sería vender su participación en la petrolera, con el problema añadido de que las acciones han perdido un 40% de su valor en los últimos años debido a la reducción de la producción de crudo y el incremento de las importaciones de combustible necesario para mantener la explotación.

Según su tasación en la Bolsa de Nueva York, YPF vale esta semana 8.500 millones de dólares, por lo que el clan argentino habría perdido 1.500 millones de su inversión de 3.630 millones de dólares.

Esa pérdida de valor también puede afectar a Repsol. La empresa cifra en 10.500 millones de dólares el 57,4% de su participación en la argentina YPF, según marca la Ley de Privatización y Estatutos de YPF, pero las bajadas bursátiles podrían justificar al Ejecutivo argentino para pagar mucho menos.

Repsol considera que para llevar a cabo la expropiación del 51% de la compañía, el Gobierno de Fernández debería lanzar una opa. Así, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha anunciado que la compañía pedirá a Argentina 18.000 millones de dólares, ya que al valor contable de la empresa deben sumarse todas las inversiones realizadas desde 1999 en el país.

Después de que Buenos Aires haya expropiado el 51% de YPF a Repsol, la empresa española se quedará con un 6,43% de la petrolera argentina. El 25,46% sigue, por ahora, en manos de los Eskenazi. Otro 17,09% permanecerá en Bolsa, la mayoría de esa participación seguirá en manos de fondos de inversión estadounidenses, a los que tampoco se expropia sus acciones.

Del 51% expropiado, el Estado argentino controlará un 26,03% (antes mantenía un 0,02%) mientras que las provincias del país se quedarán con el otro 24,99%.

fuente: web de RTVE

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5 respuestas a EXPROPIACION YPF: SE ACABÓ EL CHOLLO PARA REPSOL Y SE ACABARÁ PARA LOS JUDIOS ESKENAZI

  1. Ernesto dijo:

    Habrá que esperar y ver a quién beneficia esto, la Cristina Fernández es una auténtica sionista.
    Qué dicen las grandes petroleras de la competencia controladas por otros sionistas, tipo Shell, BP etc…?
    No sé, no sé.

    • danipirata80 dijo:

      Yo tampoco me fio mucho, quiero pensar que lo ha tenido que hacer por presión popular.

      • Ernesto dijo:

        los dueños de YPF quedarían como sigue: 26% del Estado Nacional Argentino; 25% de las ocho provincias argentinas productoras de petróleo; 24,5% del grupo financiero local Eskenazi, íntimamente ligado a los Kirchner y su tropa; 6,0% de la Banca Lazard Freres; 5% de Eton Park: Goldman Sachs, Minsich, Rosemberg; 2% del Grupo Werthein y 6,5% de Repsol. http://actualidad.rt.com/mas/blogs/salbuchi/blog_38921.html?rc=1

      • danipirata80 dijo:

        Buen y aclarador artículo el de Salbuchi. Lo pondré en un próximo “Recomendaciones”. ¿Será todo una trola lo que explicaba la web de RTVE sobre la reciente enemistad de los Eskenazis con la Kirchner?

  2. NACIONALISTA ESPAÑOL dijo:

    Importándome un pimiento la expropiación -por mucho que se diga “española”, Repsol es una multinacional y estas no tienen más patria más que el dinero y los dividendos de sus accionistas- la señora sionista Kirchner -cuya familia apoyó a Ménem a entregar YPF a Repsol en su día, jeje- es una elementa de cuidado y peligrosa.
    Eso sí, quien ha salido beneficiada de todo esto ha sido la judaica Petersen, del empresario judío Esquenazi. Este está la mar de contento. La judaica Petersen ha salido de rositas de la expropiación.
    Conclusión: la Kirchner odia a España hasta el fondo de sus entrañas, lleva en la sangre la “Leyenda Negra” y como sabe que lo único que puede joder al gobierno español es la expropiación de una multinacional de titularidad española pues lo lleva a cabo, pues sabe que nuestro gobierno solo se lanza al monte cuando se le toca la cartera al capitalismo globalizador. Además satisface a su amigo Esquenazi (judío, ¡oh casualidad!) sin tocarle su accionariado.
    Repito que como patriota y españolista, y aun no siguiendo la línea triunfalista dada a la expropiación que se da aquí, no agito la bandera porque Repsol sea expropiada como los mezquinos PP -sobre todo este- y PSOE.
    Si se me permite la siguiente licencia, José Antonio Primo de Rivera lo dejó muy claro hace ya muchos años: “mucho cuidado con invocar el nombre de España para defender unos cuantos negocios, como los intereses de los Bancos o los dividendos de las grandes Empresas”.

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