Tamer Sarkis. Los peligrosos futboleros: ante la bochornosa manipulación mediática del asesinato de un aficionado deportivista en Madrid

LUCHADOR_DEL_PUEBLO

¿Quién se cree que unas decenas de aficionados deportivistas subieran a dos autocares rumbo a Madrid a darse de ostias con el Frente Atlético, peña contabilizada por lo bajo en seis mil ultras y que además les esperaba en su feudo y terreno conocido?. ¿Es que nuestra conciencia está ya tan vendida a los medios como lo está nuestro país a los inversores dueños de esos medios?. La prensa no ha dejado de definir lo sucedido como una batalla campal entre “radicales violentos” que habrían concertado previamente fecha y hora dispuestos a batirse “en singular combate”. Pero el riesgo de control policial múltiple en carretera hace inverosímil que los desplazados pudieran haber llevado consigo otros palos que los de las banderas de su club, y ni mucho menos armas blancas. Tampoco es de creer que la compañía de transportes, más que nada por propio instinto de evitar multas y suspensiones de licencia, dejara cargar la pólvora, cohetes y demás pirotecnia agresiva que los espectadores vieron lanzarse y hacerse estallar en los minutos informativos. ¿Quiénes la tenían?: nuestro sentido común nos dice que quienes “jugaban en casa”. Esos mismos a quienes puede verse blandiendo bigas y largas estacas; arremetiendo contra unos forasteros evidentemente desarmados. Tan desarmados como para recurrir a las sillas de una terraza, fortuitos objetos de defensa.

Monopolio de la violencia factible y malas ideas, las tenían esos mismos que dieron una paliza a un hombre a la orilla del Manzanares, dejándole inmóvil, para arrojarlo acto seguido a las aguas gélidas del río, por si la tunda no había sido suficiente para acabar con su vida. Un asesinato con total premeditación y alevosía, y de tortura prolongada por la casi media hora de congelación del moribundo y el posterior traslado y hospitalización. La policía no se había presenciado a interferir en la cacería fascista -ésa a la que cínicamente se ha llamado “batalla”-, como tampoco hubo estado antes en la Casa de Campo para detener la emboscada que, a navaja, fusta y cuchillo, el Frente Atlético preparó a los gallegos, a los cinco minutos de haber estacionado allí los autocares y a ése poco de haber descendido de ellos. Los agentes se personaron, eso sí, rato después, procediendo a interrogar a los seguidores agredidos.

El resultado más dramático de la impune planificación de Terror fascista es el asesinato de un hombre de 43 años, Francisco Javier Romero Taboada, quien deja viuda y dos niños huérfanos. La familia está soportando una agresión en toda regla por parte de una prensa que criminaliza a Jimmy y a quienes como él cometieron el “crimen” de salir a ver y arropar a su equipo a la capital del Reino. Las lenguas sucias suelen añadir a continuación que el asesinado “tenía antecedentes”, racionalización fascista de la sangre vertida, en idéntica línea, por lo demás, a lo que puede esperarse oír de cualquier especimen ultra: “Se trata de un acto equilibrado: el eliminado no era Puro”. Y, por otra parte, ¿qué significa hoy eso de “tener antecedentes”?. Las “amas de casa” que se encadenan a su vivienda intentando evitar ser desahuciadas contraen también antecedentes si se ponen cabezonas, una vez “comisarizadas” por esa misma policía tan rápida reventando cabezas de convecinos solidarios pero que aquella jornada en el Manzanares ni estuvo ni, seguramente, se la esperaba (por parte de los verdaderos criminales).

Pero eso no es todo: mientras la policía misma subraya en su atestado escrito el no hallazgo del tan cacareado Whatsapp de fijación de cita, los medios se empecinan en meter a los Bukaneros, del Rayo Vallecano, en el ajo. El mensaje periodístico es claro: hubo deliberación de acto violento por parte de quienes habrían concertado aunarse para la ocasión contra el enemigo común atlético. Todo obedecería, pues, a un fatal encuentro entre “iguales”, “antagónicos” pero “simétricos” (el tópico “los extremos se tocan” y toda esa cantinela indiferentista que equipara el fascismo con quienes lo combaten o tratan de hacerlo). Sin embargo, en su comunicado oficial Bukaneros argumenta que no pudo haber participación colectiva rayista en un escenario tan fortuito como imprevisto (por los desplazados). Un escenario que NO se desarrolló como consecuencia de ningún duelo pactado ni nada por el estilo. Hubo rayistas que, eso sí, una vez enterados del curso de agresiones salieron honrosamente a la calle a defender a los acosados, y cuya solidaridad humana está resultando blanco de estigma periodístico.

Pues eso y no otra cosa fue lo ocurrido: una cadena de episodios de acoso fascista a unos aficionados, nada más poner estos literalmente pie en Madrid, y que quizás perseguía desembocar en el desenlace visto. Más allá de la profesión que ocupe a los autores materiales del asesinato, ¿podemos descartar autores intelectuales con un plan trazado?. ¿Habrá pretendido el Estado, a través de infiltración policial, implementar su amenazante Política del Miedo sobre las aficiones disidentes; ésas que no han pasado aún por el embudo del pensamiento único hooliganesco facheril?. ¿O más exactamente nos encontramos ante lo que se llama en Sociología Criminológica un caso de producción de “la víctima propiciatoria”?: se recurre al asesinato para, una vez “sensibilizada del problema la opinión pública”, proceder cómodamente a una potente Operación de Estado contra “los violentos” en general.

¿Frente Atlético…?, ¿o asesinato de Falsa Bandera con autoría policial enclavada en una más amplia estrategia represiva de Estado?. ¿O acaso es ésa una distinción metafísica ignorante de la unicidad de identidades, siendo, el facherío futbolero del Frente, la policía misma, por mor de vínculos, lazos de sangre, parentela y función social, al tiempo que la policía es sin duda el facherío apaga-fuegos de la indignación generacional?. La policía: una cada vez más recurrida válvula de escape laboral para el joven proletario en desintegración bajo un capitalismo “patrio” en descomposición, que integra cada vez menos en su seno a las nuevas remesas de Fuerza de Trabajo. O tal vez estemos empezando ya a contemplar en el facherío futbolero a una suerte de síntesis suprema en la tradicional ósmosis Estado-lumpen de la que Marx advirtiera, y a cuyos “nuevos bárbaros” se les reservan futuros encargos y compensaciones “de talla”.

Todo va, cohetáneamente, injerto en la lógica del Capital, que persigue nuevos nichos de mercado a medida que la saturación de unas y otras entidades colisiona con su perenne necesidad expansiva. Al Madrid emiratí de los traficantes de esclavos y al Barça qatarí de los manejantes de mercenarios genocidas hay que sumarle un Atlético en descarado proceso de glamourización: marketing a la caza del inversor, habiéndose quedado pequeño Azerbayán como espónsor. Se bautiza a la afición atlética “la mejor de España”, sin matizar que van dos asesinatos en 16 años, éste último y el de Aitor Zabaleta, aficionado donostiarra. Así pues, es importante para todos no manchar al Atlético, impoluto en el escaparate de nuevos fetiches: los medios se dedican a perfumarlo y almidonarlo, cuando, en su podredumbre auto-ocultativa, el club no tuvo más que un grotesco minuto de silencio durante una sesión de entreno. En lugar de cantarle la caña al club madrileño por su impresentable condescendencia, la Federación Española de Fútbol sanciona al presidente del Deportivo por personarse ante la afición regresada y transmitirle a ésta condolencias. La orientación del Tinglado es clara: deshumanizar a la víctima volviendo tabú el darle un trato humano normal, mientras se humaniza a los animales que le dieron muerte.

En el plano ideológico, la estrategia del Capital que nos posee (el anglo-sionista) es la del equilibrio: a todas horas nos atiborra la pantalla a historietas bíblicas supremacistas entorno a los Elegidos, tanto como a excepcionalismos judaicos de sufrimiento sin par. Pues tampoco sería rentable para el demofascismo que el nazismo calase sociológicamente más allá de ciertas cuotas útiles: las del pandillerismo y del electoralismo residual, que ladran amenazar a los Amos mientras de hecho residen encajados en la Matriz Racional del sionismo, hábil programador de su función anti-comunista. Se le baila así el agua en su justa medida, haciéndole el juego que corresponde.

Por lo demás, tanto el nazismo y su chovinismo de blancura como el facherío con su patrioterismo conservacionista de la “tradición” panderetil, confluyen obviamente con un anglo-sionismo declinante que justifica, apelando a “la civilización occidental cercada por la barbarie pre-moderna pobre/morena”, su cada vez mayor necesidad bélico-agresora hacia los pueblos y naciones del Mundo, ya para saquearlas, ya para frenar su emerger, ya para avanzar en la geografía, ya para “quemar tierra” ante el avance diplomático, político y mercantil de la competencia asiática o “asiática” (rusa). Los mismos ultras ucranianos que gustaban de fotografiarse con el poderoso lobby pro-israelí en Maidan, Kiev (los peones puestos en marcha por el anglo-sionismo) son aquellos que nutren las filas de un Ejército que gestiona un campo de concentración próximo a Kramatorsk. Allí, milicianos y civiles presos son forzados a transitar campos de minas antes de padecer gravados de esvásticas a fuego o de ser liquidados en cóncavos agujeros fangosos (véase entrevista con un preso evadido en el archivo del canal Novorussia).

Del fútbol se podrá decir lo que se quiera: “Opio del Pueblo”. Conciliador de masas con sus grises semanas. Negocio a costa de la irracionalidad de un súbdito desatado cuya propia irracionalidad subjetiva de “hincha” es a cada momento producida y reproducida por la sin-razón de su vida material objetiva. Pero, junto a todo aquello, no cabe duda de que las estructuras físicas generadas entorno al fútbol son -antes, durante, después del partido- poco menos que el último refugio de socialidad colectiva para unos proletarios por lo demás ya perfectamente atomizados y aislados. Un proletariado hoy sin calles, sin asociaciones, sin sindicato de clase, sin fábricas, sin prensa, sin roce de comunidad de vecinos, sin siquiera aquellos viejos grupúsculos obreristas alrededor de los que congregarse, con cada vez menos plazas urbanas donde encontrarse y cada vez menos barrios libres de fuerte lumpenización. Unos proletarios que no hacen ya tanda en el colmado, en ruidosa mezcolanza de espacio, sino juntos solamente en la soledad de la silente fila india en la cola del hipermercado. Hubo una vez un “mundo obrero” (y no me refiero al periódico) no del todo colonizado por la dominación real del Capital. La existencia de aquel mundo obrero fue sin embargo barrida por el viento a medida que la acumulación de Capital había llegado a ser tan gigantesca como para ir convirtiéndose en imagen organizadora de la vida real y de su auto-conciencia.

En tal páramo de desclasamiento, el fútbol, con sus estadios, sus tabernas, sus peñas y sus viajes compartidos, se vuelve un poco como aquellas colonias obreras primigenias que la burguesía hubo esparcido sobre el territorio y luego procedió a desmantelar; pues densificaban el encuentro obrero. El fútbol y sus espacios materiales: ocasión comunicativa proletaria en un contexto de latente inquietud de sí popular. Crisis de legitimidad político-institucional x (fútbol & gregarismo & proletariado). Bip, bip: PELIGRO. El fascismo -no el marginal y ritualista, sino el poderoso, el que nos gobierna- procede, pues, rápidamente a aseptizar de rojerío y de disidencia el deporte rey. Se sirve, a esos efectos, de sus fachimarionetas marginales, ebrias de ritualismo de sangre. Y la prensa y sus tertulias, en su aportación específica a esta sangrienta ofensiva contra nuestra clase, borra a víctimas y a verdugos con la brujería de su acostumbrado Ninismo inmovilizador.

Tamer Sarkis Fernández,
DIARIO UNIDAD

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15 respuestas a Tamer Sarkis. Los peligrosos futboleros: ante la bochornosa manipulación mediática del asesinato de un aficionado deportivista en Madrid

  1. Jesús dijo:

    Hoy han sido detenidos por la policía una treintena de hinchas del Frente Atlético, entre ellos los tres presuntos asesinos del hincha gallego.

  2. Glu Glu Glu dijo:

    Si si, Jimmy era un angelito, típico antifascista universitario, sano y sin antecedentes… si si…..

    • danipirata80 dijo:

      Yo tampoco quiero ponerme a hablar de cómo era el tal Jimmy, no lo conocí, así que me abstengo, pero hay más miga en el tema de lo que parece. De repente se monta un show para justificar más represión, hay quien lo relaciona con la ley mordaza. Otro tema sería las mentiras de los medios ¿porqué no hemos visto ningún mensaje de la supuesta quedada? por ejemplo

      • M.N. dijo:

        Los “hinchas” de ambos bandos son unos descerebrados que no han asimilado un mínimo de civismo y educación, en sus casas, en sus escuelas ni en sus “clubs”. Lo que hacen es envilecer las banderas que dicen “defender” y que dudo que lleguen a entender. Estas cosas les pasan a ellos, por jugar con fuego. Y siempre ha pasado, en España existe la tradición de las”banderías”, tradición de siglos que la educación y la alfabetización no han logrado erradicar, al contrario, se están fomentando. Las banderías se escudan en cualquier polémica, los de belmonte contra los de manolete es válida, fascistas contra progresistas, también.
        Dudo que lo sucedido haya sido un montaje del gobierno. Están grabadas anteriores batallas campales de ambos “bandos”, es lo habitual. Un riazor blues dijo en una entrevista televisada que habían quedado, pero que la pelea estaba pactada como un cuerpo a cuerpo, sin armas. A 3 subnormales del frente atlético les pareció oportuno pasarse tres pueblos, creo que es lo que ha pasado.

        La Policía sí tenía indicios de la quedada entre Frente Atlético y Riazor Blues. Lo que pasa es que seguramente no quieren sacar a relucir los correos eléctrónicos porque dejarían a la policía en evidencia, por dejación de funciones.
        “Los agentes no tenían conocimiento de ningún desplazamiento peligroso procedente de tierras gallegas. Esto les hizo desistir a la hora de activar cualquier alerta previa y, por lo tanto, no se puso en marcha el mecanismo que pudo haber evitado la trágica muerte de Francisco Javier Romero Taboada, alias ‘Jimmy’, el miembro de Riazor Blues fallecido por estos altercados. (BALONES FUERA DE LA POLICIA)

        Los riazor blues parece que hilaron fino para que no se les detectara, según la información que sigue:

        ¿Cómo evitaron los Riazor Blues el control de la Policía? Con un cuidado plan que, según El Mundo, pusieron en marcha. Alquilaron los autobuses en Lugo y no en La Coruña, evitaron los puntos en los que se veían en grupo y al llegar a Madrid, dispusieron de dos coches lanzadera que iban por delante de los autobuses y que alertaban de cualquier control policial previo.
        Además, según estas informaciones, los ultras del Deportivo recogieron a ultras del Alcorcón (Alkor Hooligans) y del Rayo Vallecano (Bukaneros) en Galapagar (localidad del norte de Madrid) para que se unieran a estos enfrentamientos.

        Lo último que tenemos que hacer es sentirnos representados por estas banderías, que usan cualquier dialéctica para dar rienda suelta a sus pasiones. Se trata de la expresión de la violencia social y humana, normalmente asociadas a un exceso de hormonas, también normal. Los “hinchas” no representan a nadie, ellos tan solo representan sus ganas de bronca, que es también una necesidad, a falta de mejores alternativas (no conocen o no son capaces de encontrarlas). Es un error sentirse representados por “hooligans” y un error infantil usarlos como representantes del teatro macabro del bien y del mal. Ambos grupos tenían demasiado en común para hacer diferencias.

      • danipirata80 dijo:

        Yo no lo tengo tan claro. La policía es tonta pero no tanto y si al fin han dado con el wassap ese y reconocen que no dieron con él antes de la quedada ¿por qué no sacarlo ahora?. Es indiscutible que este caso ha sido mucho más mediático y en este sistema siempre o casi tiene un porqué. Y justo en este momento que han sacado la Ley Mordaza, qué mejor imagen para convencer a la borregada de lo oportuno de sacar la ley que mogollón de tios concentrados ilegalmente dándose de ostias y sembrando el terror por las calles.

      • M.N. dijo:

        A ver, Dani, hoy en día existen otros medios para citarse que el wassap y esa gente (ambos bandos) toman sus precauciones de todo tipo (por ejemplo borrar todos los mensajes comprometedores nada más recibidos o enviados) para eludir a la policía, pero podría ser lo que tu dices. Sin embargo, este caso ha sido mucho más mediático porque ha habido un muerto y no por ninguna otra razón. Llegan a rescatarlo antes del agua, y ni nos hubiéramos enterado, ya que de éstas ya las han montado y más gordas. Así que la “misteriosa” coincidencia con la ley mordaza y el ruido mediático se ha debido a una pura casualidad. ¿Crees que toda una planificación se deja al albur de que se produzca un acontecimiento incierto? Si le hubieran metido un tiro en la cabeza, empezaría a tener más sentido la cosa.
        ¿Has escuchado al colega del Willy diciéndo en la 4 que que habló con él el jueves y le dijo que había quedado en Madrid y que iba a “armarla”, que de ésta salía en los periódicos o moría allí?
        Otra cosa inusual ha sido que con antelación supieran los de Madrid que los del autobús llegarían 5 horas antes del partido y los estuvieran esperando a las 7 de la mañana. Normalmente todos estos energúmenos acostumbran a llegar 2 o 3 horas antes del partido, y eso pinta a “quedada”. En lo que si te voy a dar la razón es en que posiblemente, no todos los que viajaron en el autobús estaban al tanto de la “quedada”. Así de faltos de escrúpulos suelen ser estos bronquistas, por uno y otro bando.

        Es un error sentirse representado por “hooligans”, lo siento por Tamer.

      • danipirata80 dijo:

        La verdad es que sobre el mundillo wassap no tengo mucha idea. Ya han habido varios muertos y no fueron tan mediáticos, no creo en las casualidades, no dan puntada sin hilo. No he podido escuchar al colega de Willy pero menudo colega, me extraña mucho tal declaración que deja en muy mal lugar al difunto.

  3. Jesús dijo:

    Yo pienso lo mismo, M.N

  4. Tripolitano dijo:

    Pienso lo mismo que M.N. Y recomiendo revisar lo que dijo Gadafi en su Libro Verde acerca de los peligros del fútbol como falso escape social…

  5. Tripolitano dijo:

    6. “Sporting clubs which constitute the traditional sports institutions in the world today are rapacious social instruments. The grandstands of public athletic fields are actually constructed to obstruct access to the fields.”
    http://www.thedailybeast.com/articles/2011/03/02/gaddafis-green-book-the-top-10-quotes.html

  6. Tripolitano dijo:

    “Los miles de espectadores que llenan las gradas para ver, aplaudir y reír, no son más que miles de estúpidos, incapaces de practicar por sí mismos el deporte, al extremo de ir a colocarse en esas gradas de los campos de juego para ejercer la pereza”.
    http://noticias.lainformacion.com/mundo/descubre-el-mein-kampf-de-gadafi_Cw8rjbvitv3h0XmqQ144m6/

  7. Jesús dijo:


    Tripolitano:
    EN LIBIA SE LO PASABAN MUY BIEN ANTES DE LA OTAN. VER VÍDEO, TITIS GUAYS.
    Yo me considero deportista y de vez en cuando disfruto viendo un partido cómodamente sentado ante el televisor. Me parece injusto comparar a los hinchas de los equipos con el Jimmy o sus asesinos. Es absolutamente legítimo que te guste el fútbol, la moto GP o la petanca.

  8. Tripolitano dijo:

    Todo esto del hooliganismo –en cualquiera de sus formas– nace en Inglaterra, es puro producto de “Occidente”. Los estadios son lugares para ir a vociferar, gritar palabras soeces al rival, hablar mierda sobre el vecino y, para mas inri, hacer política. Sólo hay que ver cómo se politiza en España el fútbol, empezando por el Barça, una especie de “ejercitillo” de la esquerra-vergència (sentarse en el palco del FCB es a lo máximo a lo que aspira un político catalán), pasando los hinchas del Palético de Madrid que al parecer no envidian en nada al Pravi Sektor ucrainés, o por los antifas estos del Dépor, que parece que hay que apoyar por el entronizado valor de que son gallegos (y antifas), cuando se ponen igual de ciegos de alcohol y de porros como los “pro-fas” del equipo contrario.

    Toda esto se repite en muchos otros países europeos, y es por ello que Gadafi no lo quería ver en Libia. Pero como vemos, en Egitpo u otros países árabes van llegando formas parecidas, como vimos hace un par de años, en Port Said, con decenas de muertos… y al final, quien entienda nada? Quien es el “bueno” o el “malo” aquí? ¿Quien empezó primero? ¿Por qué ideales luchan? Por los de la “Primavera” árabe? (si es por esto, apaga y vámonos…).

    El análisis de Tamer –espero que se entere algún dia quien fue su citadísimo especulador de bolsa Karl Marx– mezcla, con perdón churras con merinas. El “anglo-sionismo” (sic) deshumaniza a la víctima y humaniza a los agresores, afirma el autor del texto… Pienso que aquí cualquier persona o proletario (por tomar palabras sarkianas) sensato, debe concluir que esto del fútbol es una pasada de locura colectiva que hay que tomar con cierta prevención, como mínimo, y del que incluso es mejor apartarse. A poder ser, tomando el Libro Verde de Gadafi como ejemplo de “sociabilidad”.

  9. Tripolitano dijo:

    Si por algo, ademas, destaca el conflicto de Novorrosia, es por la participación de nacionalistas-tradicionalistas rusos, seguidores del zarismo, religiosos, contrarios al liberalismo y al occidentalismo, que se mezclan con algunos estalinistas e izquierdistas antifascistas (pocos)… leen a Alexander Dugin y son seguidores de la Cuarta Teoría política, que bebe entre otras fuentes del fascismo. ¿En que quedamos pues? Luchan contra los “banderistas”, seguidores de Stepan Bandera (mercenario pagados por Reino Unido que tanto luchó con la Wehrmach como junto al Ejercito Rojo durante la II GM… que ya es decir), y muy claramente contra la OTAN.

    Que aquí nos llegue, por algunos “portavoces” de que se trata de una reedición poco menos que de Stalingrado de 1944, y de una lucha “antifascista” es una distorsión bastante seria de lo que sería el foco principal.

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