Palestina, Churchill y el parto de la OTAN

img_39954

Las comadronas ya estaban entradas en años y su estado de salud dejaba bastante que desear. Ello no fue obstáculo para que se juntaran en las aguas de Terranova en agosto de 1941. Un parto en alta mar sentaría los fundamentos de lo que llegaría a ser la OTAN. Unas veces a bordo del barco de su graciosa majestad “Prince of Wales” y otras a bordo del USS “Augusta” , Churchill y Roosevelt dieron a conocer al mundo en guerra sus planes para el momento en que alcanzaran la victoria sobre la Alemania nacionalsocialista y las naciones que luchaban a su lado. El hecho de que los EEUU todavía no hubieran entrado en guerra, y legalmente fueran una potencia neutral, era un pequeño detalle que podía ser pasado por alto. Habría muchos más detalles a silenciar.

El documento, que se conocería como “Carta del Atlántico”, fue inicialmente elaborado en los EEUU y presentado a los británicos. Roosevelt no quería dejar pasar esta nueva guerra sin emular al Presidente Wilson y sus famosos catorce puntos que sirvieron para que Alemania, veinticuatro años antes, solicitara un alto el fuego en la anterior Gran Guerra de 1914-1918. En esta ocasión bastaría con ocho puntos, más que suficientes porque ahora no se pretendía llevar a Alemania al terreno de la negociación. No obstante, si los norteamericanos esperaban facilitar el acuerdo con los británicos reduciendo las promesas, se equivocaban. Ya en el punto tercero , Churchill presentó sus objeciones. En ese punto se prometía que se respetaría el derecho de autodeterminación de todos los pueblos, aceptando que cada comunidad pudiera elegir el gobierno bajo el cual quería vivir.

Esta promesa era del todo inaceptable para Churchill y no ya porque, imperialista convencido como era , deseara mantener inmutable el dominio británico sobre sus colonias, sino porque pesaba por encima de todo su profesión de fe sionista y este tercer punto era totalmente incompatible con ella. Si bien hasta hoy se vincula el nacimiento de la entidad sionista en Palestina con la Declaración Balfour de 1917, la realidad es que Churchill jugó un papel mucho más destacado en la ejecución de este robo. En efecto, la materialización de la promesa contenida en la Declaración Balfour estuvo a punto de quedar en papel mojado de haberse materializado el “Documento blanco sobre Palestina” presentado por el gobierno británico de Chamberlain en mayo de 1939.

El “Documento blanco” de 1939 se dió a conocer en la Conferencia de St. James celebrada en Londres entre febrero y marzo de 1939. Bajo la presidencia del gobierno británico se reunió a árabes y judíos, pero no ciertamente bajo un clima de concordia. Ya el mismo discurso de bienvenida a las delegaciones, pronunciado por el Primer Ministro Chamberlain tuvo que ser repetido ante cada una de las delegaciones por separado dado que no fue posible sentarlas a una misma mesa (1)

En ese documento, elaborado por un gobierno que no quería en modo alguno enfrentarse con el mundo árabe y que se encontraba en lucha contra el terrorismo ejercido por los colonos sionistas sobre la población autóctona palestina y sobre las propias fuerzas militares y administrativas británicas, se contemplaba que en 1944 el Mandato británico daría paso a un gobierno elegido por la población establecida en ese momento en Palestina. Esto habría supuesto el fín de la aventura colonizadora sionista dado el rechazo de la población árabe a esa presencia extraña y el tamaño de ambas comunidades, árabes y judíos, que se preveía existiría llegada esa fecha. Porque el documento , que debía ser llevado a la práctica por la oficina colonial británica en Palestina bajo el mandato de Malcolm MacDonald contemplaba un máximo total de inmigración judia a Palestina de 75.000 personas de 1939 a 1944, es decir, no más de 15.000 colonos al año. Dado que en marzo de 1938, conforme a los datos publicados por el gobierno británico a finales de ese año, había en Palestina 1.002.406 árabes y 401.557 judíos, quedaba asegurado que en mayo de 1944, la mayoría árabe sería clara y determinante cuando se alcanzara el autogobierno prometido por el documento elaborado por el gabinete de Chamberlain.

Churchill, entonces fuera del gobierno, atacó continuadamente ese “Documento blanco” , tanto en prensa como en el debate parlamentario sobre el Mandato en Palestina que tuvo lugar en la Cámara de los Comunes el 24 de noviembre de 1938. Para él , la declaración Balfour era una promesa que tenía como fín el alcanzar una mayoría judía en Palestina, de forma que fueran los sionistas los que decidieran la política a seguir en el territorio del Mandato una vez Gran Bretaña se retirara del mismo. La población autóctona árabe , mayoritaria y presente en el territorio de forma ininterrumpida debía plegarse a esta realidad impuesta. Con toda claridad Churchill expuso su convicción una y otra vez. Cabe recordar en este sentido el testimonio que Churchill ofreció dos años antes, en 1937, ante la conocida como Comisión Peel que acabaría defendiendo la partición de la Palestina bajo mandato británico. Churchill no ocultó su desprecio hacia los árabes, a la hora de comparecer ante la Comisión, comparando la suerte de los palestinos a la de otros pueblos sojuzgados por el colonialismo:

“Yo no acepto, por ejemplo, que una gran injusticia se haya cometido con los pieles rojas (Red Indians en el original NT) en América, o con los aborígenes ( Black people en el original NT) en Australia. Yo no admito que una injusticia se haya cometido con ellos por el hecho de que una raza más fuerte, más cualificada, o en cualquier caso, una raza que tiene mucho más mundo, haya llegado y les quite el sitio” (2)

Churchill, sin embargo, carecía en esos años de poder político para imponer sus convicciones. La declaración de guerra de Gran Bretaña a Alemania el 3 de septiembre de 1939 , cambió esta situación al devolver a Churchill a las tareas de gobierno. Primero como Primer Lord del Almirantazgo, el mismo cargo que tenia al estallar la anterior Gran Guerra, y a partir de mayo de 1940 como primer ministro. Había llegado el momento de tomar medidas para frenar la ejecución del “Documento blanco sobre Palestina” del anterior gobierno Chamberlain.

El encuentro en el Atlántico norte le dio ocasión para ello. Roosevelt supo por boca de Churchill que la promesa de autogobierno para los pueblos no era aplicable a la población árabe de Palestina. Como justificación, Churchill manifestó “ Estoy firmemente comprometido con la política sionista, de la cual fuí uno de sus autores” (3). La promesa de autogobierno contemplada en el “Documento blanco” de 1939, quedaba anulada de hecho por Churchill durante este encuentro. El pueblo palestino vio sellado su futuro en las aguas de Terranova. Evidentemente esta excepción introducida por Churchill, no se recoge en el documento entregado a la prensa pero sí que es objeto de la atención del biógrafo oficial de Churchill, Martin Gilbert, judío y sionista, en su libro “Churchill and the jews” publicado en 2007 (4).

Las ocho promesas nacidas en aquel encuentro y que servirían de inspiración para la fundación de la OTAN, no valían ni el papel sobre el cual fueron redactadas. Vista la hipocresía que acompañaba al tercer punto , no mejor suerte esperaba al punto siguiente, que establecía la reducción de toda restricción al comercio.

El propio Churchill, nuevamente, dejó constancia de qué entendía él por “libre comercio “ cuando éste chocaba con su militancia sionista. Palestina fue nuevamente el escenario de la farsa, pero esta vez en 1920 y pese a que también el agua marcaba el escenario, en esta ocasión era agua dulce:

Pinhas Rutenberg un judío procedente de Rusia y que había estado al lado del gobierno de Kerensky se estableció en Palestina hacia 1920 cuando Churchill estaba al frente de la administración militar británica de Palestina en su calidad de Secretario de Estado para la Guerra en el gobierno de Lloyd George. Rutenberg le presentó a Churchill el proyecto para la generación hidroeléctrica a partir de las aguas de los ríos Jordán y Yarmuk en febrero de 1921, el fundamento para el desarrollo económico de la colonia sionista en Palestina. Churchill aceptó concederle la concesión para la explotación de las aguas, pero con una condición: Rutenberg debía renunciar a comprar la maquinaria necesaria para la central hidroeléctrica en Alemania, tal y como tenía previsto. Todas las compras debían realizarse a empresas británicas (5). Y esta imposición de Churchill se dictaba en un momento en que una Alemania postrada y desposeída de gran parte de su capacidad productiva, sólo podía contar con las exportaciones para hacer frente a las reparaciones de guerra destinadas principalmente a Francia y a … Inglaterra. La liberalidad de Churchill ante el vencido quedaba nuevamente en evidencia.

¿Libre mercado? Sólo si me beneficia a mí. ¿Derecho de autodeterminación para Palestina? No mientras los árabes sean mayoría pero sí cuando los colonos sionistas consuman su robo. Con estos falsos e infames valores Churchill llegó a convertirse no sólo en el gran impulsor de la empresa sionista, sino en un ídolo para los llamados liberales de nuestro tiempo. Un ídolo que siempre escondió podredumbre, belicista convencido, imbuido de un sentimiento de superioridad anglosajón nada disimulado y que, muy conscientemente, sembró y alimentó en Palestina el sueño de los colonos sionistas que fue desde un principio la tragedia del pueblo palestino y la vergüenza del occidente que calla y mira para otro lado.

Carlos Feuerriegel

(1) “Trial and Error” Chaim Weizmann, Ed. Hamish Hamilton, London, pg 494
(2) Peel Commission Report, Churchill Papers 2/317
(3) Prime Minister´s Personal Minute, 20 August 1941, Churchill papers, 20/36
(4)“Churchill and the jews” Martin Gilbert , Ed. Henry Holt and Company, New York 2007, pg 184.
(5) “Churchill and the jews” pg. 76

Anuncios
Esta entrada fue publicada en IMPERIALISMO, SIONISMO. Guarda el enlace permanente.

17 respuestas a Palestina, Churchill y el parto de la OTAN

  1. Jesus dijo:

    Carlos F: Concienzudo y revelador analisis que aporta muchos detalles y desvela y aclara aspectos que no aparecen en los libros de historia.

  2. Jesus dijo:

    El primer gaseamiento masivo con armas quimicas de la Historia se produjo en Irak contra los rebeldes kurdos: 1920, tropas britanicas al mando de un joven oficial de su Majestad, de nombre Winston Churchil.

    • M.C. falta dijo:

      Si, y la guerra total, o los campos de concentración, en las guerras boers, todos son inventos del imperialismo británico. Por no hablar de genocidios y limpiezas étnicas, donde sino inventores, llegaron a ser consumados maestros. Sobre todo a partir de la simbiosís con las élites económicas judias, que dió paso a la creación del sionismo y a las mayores cotas de degradación humana. Cuyos efectos podemos ver hoy en dia, en el escándalo en que se ve envuelto el sionista que es el mayor asesor de Trump y fué jefe de su campaña, con sus aliados de la derecha conservadora republicana. El pique vino después de que en uno de los medios y webs sionistas de la ultraderecha radical yanquí, que él dirige. y que se auto definen “provida” y “prolibertad” aunque en realidad solo son pro sionistas, se defendiera abiertamente el derecho a la pederastia.

  3. Silvia. dijo:

    ” Hay muchos historiadores israelíes, incluidos Yitzhak ben Zvi, el segundo presidente de Israel, o David ben Gurion, que hasta 1929 afirman que los palestinos árabes son los verdaderos descendientes de los judíos. Esta tesis que sostuvieron los mayores sionistas se murió en 1929. Todavía en 1918 Ben Zvi y Ben Gurion escribieron juntos un libro donde se afirma que los palestinos son los auténticos descendientes de los judíos. “.

    ” El Estado de Israel dice que es el Estado del pueblo judío y que es un Estado democrático y judío, y eso es un oxímoron, una contradicción. Un Estado democrático pertenece a todos sus ciudadanos. Una cuarta parte de los ciudadanos de Israel no son judíos.”

    https://laicismo.org/2008/el-pueblo-judio-es-una-invencion/149943

    • M.C. falta dijo:

      Es que esa es la verdad, comprobado cientificamente, y así se enseña en la universidad de Tel Aviv. Los estudios de la universidad judia, demostraron que los palestinos son los auténticos descendientes del reino judio. Nadie expulsó a los judios de sus tierras, como afirma el sionismo. Simplemente se desplazaron, a donde se desplazó el centro del comercio, más al norte. Como se desplazó antes el epicentro del comercio, desde más al sur.
      Eso unos, otros se desplazaron a difundir el judaismo, por otras tierras. Y otros se quedaron. Esos, fueron posteriormente islamizados, como la mayor parte de los pueblos vecinos. El catedrático de historia de la universidad de Tel Aviv, editó varios best sellers, con records de ventas en Israel, donde lo demuestra.
      El sionismo, como el wahabbismo (de los beduinos), son ideologías políticas. Muchas veces basadas màs en culturas y ritos y tradiciones ancestrales, que en la historia real, o la religión.

    • Mª Luisa dijo:

      Exacto, Silvia, sobre todo porque el judaismo es una religión; no una raza, ni siquiera una etnia. Estos jázaros parecen también tener algo que ver con los llamados “cabezas negras” o sumerios, cuyos rasgos físicos aparecen bien representados en numerosos relieves. Tampoco son semitas aunque su lengua lo sea, con lo cual el vocablo “antisemita” estaría fuera de lugar. La gran mayoría son caucasianos europoides.

  4. Silvia. dijo:

    Michel Collon, periodista e investigador, nos informa sobre la manipulación sionista y el plan de colonización de Israel. Otra cuestion; el Sionismo y su variante musulmana ( Wahabismo ) no son ideologias politicas, son el fascismo en estado puro.

    • Silvia. dijo:

      Sorry …. He copiado mal el enlace y el video que he enlazado, no es el de Michel Collon.

      Este es el video, de Michel Collon:

    • Mª Luisa dijo:

      El fascismo en estado puro es la ideología política de Benito Mussolini, que con la globalización se ha convertido en una etiqueta auto-adhesiva multiusos.

  5. Silvia. dijo:

    Dani perdona; pero a la tercera va la vencida:

    • M.C. falta dijo:

      Afirma el propio Michel Collon: “El conflicto entre Israel y Palestina, no es una guerra de religión. No es tampoco un complot judio. La realidad es bién simple. La realidad tras Israel es simplemente nuestro sistema económico y social. El capitalismo con sus leyes económicas “naturales” provoca inevitablemente un gran acumulación de riquezas en un polo, y de pobreza en el otro polo. Desde su formación hasta hoy, el capitalismo ha creado fortunas cada vez más grandes, y cada vez más poderosas. Esas gentes entienden que controlar las materias primas y el ptróleo es la mejor estrategia. Para controlarlas, sostienen las dictaduras petroleras árabes y a Israel. No es un “complot” misterioso, sino una cuestión de lógica económica”.
      “Nada más semejante a un fascista, que un judío (o burgués), asustado” B.B. (no Brigitte Bardot, sino Bertold Brecht).

      • Mª Luisa dijo:

        A ti te digo lo mismo: el fascismo en estado puro es la ideología política de Benito Mussolini, que con la globalización se ha convertido en una etiqueta auto-adhesiva multiusos. Mi padre era camicia nera y tanto él como sus camaradas eran la antítesis del judaismo. Luchaba por la dignidad humana, la integridad de la persona y su libertad. Murió pobre porque ayudó sin cesar a los necesitados y siempre, hasta el final, tuvo su ideología como fondo. A muchos convendría leer un libro de Erik Norling:
        https://www.iberlibro.com/FASCISMO-REVOLUCIONARIO-2%C2%AA-Edici%C3%B3n-Erik-Norling/10011052612/bd, aunque tened cuidado a la hora de intentar comprarlo, porque lo publicó también Pedro Varela y podéis acabar con los huesos en la cárcel.
        Siento diferir en este punto de tu pensamiento, MC, pero ni yo voy a tenerlo en cuenta ni tú espero que tampoco lo tengas en cuenta, porque en estos momentos de este podrido siglo XXI todos los que sabemos quiénes mueven los hilos debemos estar unidos. A Sión le encanta que nos peleemos por cosas del pasado. Yo no lo haré, solo he querido hacer una puntualización y espero que me la concedas.
        ¡¡Todos unidos contra la bestia!!

  6. M.C. falta dijo:

    Una cosa es fascismo (de fasci, el hacha rodeado de estacas que representaba el poder romano) italiano de Mussolini, Mª Luisa y otra el concepto fascista que abarca la dictadura de una persona o una élite, sobre el resto de la sociedad. Mussolini tomó muchas referencias del imperio romano, pero nunca escribió unos anales o directrices de lo que es el fascismo. Tampoco Hitler, Franco o Perón, a los que algunos llaman fascistas.
    En todo caso es un término abstracto, del que hay multitud de definiciones, “desde el poder en manos privadas que supera el poder del propio estado” que declaran algunos, hasta el marxista que le da un caracter más económico-social: “la dictadura terrorista, desatada por las oligarquías más reaccionarias y chauvinistas del capital financiero, que toman las riendas del estado burgués, al llegar el capitalismo a su fase superior imperialista y monopolista”. “Cuando las crisis del capitalismo, son cada vez más fuertes y frecuentes y el sistema es incapaz de solucionarlas, las burguesías usan cortafuegos (en forma de grupos fascistas) de previsibles revoluciones, de las clases que más sufren, dichas crisis”.
    En todo caso son conceptos, que como bién dices pueden dividir, y alejarnos del principal enemigo común a combatir.

    • Mª Luisa dijo:

      Sé que te refieres a los grupúsculos de fachillas cabeza-rapada tan útiles al $i$tema, pero también sé que tienes claro que ellos no representan el pensamiento político de Benito Mussolini o de mi padre, por ejemplo.
      El problema empieza cuando gente que no está preparada o no tiene una correcta visión de conjunto se queda con la cáscara de las cosas. En consecuencia, deberíamos tender a nombrar a las cosas por su nombre, pues otros pueden sacar partido a nuestro desconocimiento. Por ejemplo, llamar “latinos” a los hispano-americanos es algo suculento para los eternos enemigos de lo hispano: los anglo-sión, que de este modo apartan a España del papel histórico que le tocó jugar durante siglos y que ellos odian profundamente.
      Gracias por tu predisposición a comprender las cosas. Si la gente fuera así en este país, las cosas irían mucho mejor.

      • M.C. falta dijo:

        Creo que me has entendido mal, Mª Luisa, mis enemigos son los que no tienen, principios, ni ideología, más que acumular riquezas a cuenta de explotar o vivir a cuenta de los otros. Está claro que ese amplio horizonte subjetivo que engloba al término fascismo, tiene mucho que ver con los numerosos grupos, asociaciones, clones y sindicatos que se denominaban fascistas durante el periodo de entreguerras, por admiración al movimiento social italiano de los camisa neri. Obviamente eso cambió después de la 2º parte de la 1º guerra mundial. Porque Italia pese a estar en el bando ganador, sufrió los males del tratado de Versalles, tanto los sufrió, que no pudo llegar a recuperar su integridad territorial, como el puerto de Friume.
        Ese victimismo (justificado) lo aprovecharon mucho los fascistas italianos, ya que los grupos fascistas, suelen ser revanchistas, imperialistas y nacionalistas.
        No quiero extenderme, en las carectiristicas propias de cada uno de esos grupos, que van desde la supremacia racial, cultural etc. al: “el todo con el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado” a que te recuerda?
        Pese a que la gente piense que los grupos fascistas originales eran de ultraderecha y nacen entre la pequeña burguesia, clases medias, funcionariado de categorías bajas y campesinos. Tienen más que ver con la izquierda real y la clase obrera milanesa, que con los grupos burgueses y panzistas tipo Podemos.
        Buscan la justicia social, son grupos revolucionarios que pretender unir nacionalismo y socialismo, son grupos revolucionarios que proclaman que el poder se toma, nunca se dona etc.

  7. Mª Luisa dijo:

    A lo mejor no me he explicado bien, pero sí te he entendido. De todos modos en los tiempos que nos ha tocado vivir, lo dicho antes; todos unidos contra el sionismo, por el pan, el trabajo y la justicia social reivindicando nuestro legado. No al multi-culturalismo impuesto desde el poder y sí a la fraternidad de la especie humana, contra quienes parecen no ser humanos sino bichos (no vayas a creerte que me refiero a reptilianos y otros adefesios aprovechados por el poder para desviar la atención….).

    • M.C. falta dijo:

      Con lo del multi-culturalismo pasa lo mismo que con lo de los latinos. En realidad es mini-culturalismo, porque al mezclar todo, no vas a tener una multitud de culturas…en realidad, no vas a tener ninguna.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s