INFORMACIÓN GEOPOLÍTICA SOBRE EL CORONAVIRUS

Siento la tardanza en volver a escribir un post. No perderé el tiempo dando escusas. Estoy recopilando información sobre este temita que nos tiene encerrados en casa. Empezaré con Thierry Meyssan:

Thierry Meyssan subraya que las ‎decisiones autoritarias adoptadas en Italia y Francia carecen de justificación ‎de naturaleza sanitaria. Más bien contradicen las observaciones de los mejores virólogos ‎y hasta las instrucciones de la Organización Mundial de la Salud.‎
COVID-19: PROPAGANDA Y MANIPULACIÓN


‎‎En este video del 25 de febrero de 2020, censurado por el ministerio francés de la Salud, ‎el renombrado virólogo francés Didier Raoult anuncia que los científicos chinos acaban de demostrar la ‎eficacia de la cloroquina en los casos positivos de Covid-19. Incluso recalca que probablemente es “la infección respiratoria más fácil de tratar”.‎

En Francia, el diario Le Monde, presentado como «el cotidiano francés de referencia», ‎Facebook France y el ministerio francés de la Salud se dieron a la tarea de censurar un video del ‎profesor Didier Raoult, uno de los virólogos de mayor reputación mundial, quien ponía ‎en evidencia la ausencia de justificación médica de las medidas impuestas por el presidente ‎Macron

CRISIS MUNDIAL, CORONAVIRUS Y CAPITALISMO MORIBUNDO: UN CÓCTEL MORTAL
Sería demasiado ingenuo creer que la crisis financiera y los terremotos económicos que vamos a padecer por una larga temporada son sólo consecuencia del corona-virus. La economía capitalista está tocada desde hace bastante tiempo. El crecimiento anual a escala mundial se ha ralentizado en torno al 2,5%. EE.UU. creció al 2%, mientras que Europa y Japón lo hicieron al 1%. En concreto Italia ha venido arrastrando 17 meses consecutivos de declive en la actividad manufacturera. Parecida contracción que en Francia, donde la actividad de las empresas (índice PMI) cayó 1.3 puntos, hasta 49.8 (por debajo de 50 significa que más de la mitad de las empresas no tienen ganancias).

La deuda global en relación al PIB ha crecido un 322% en el último cuarto de 2019, sobrepasando los 253 billones $. Simplemente una recesión mediana conllevaría que la deuda de las corporaciones capitalistas, de más de 19 billones $, sería sencillamente impagable para muchas de ellas. Las empresas “zombi”, aquellas que quebrarían solamente con subirse los tipos de interés, se estiman en un 10% a escala mundial. Según Bloomberg, las obligaciones de muchos Estados y la salud de los fondos de inversión no es precisamente mejor.

Toda esa desaceleración, sin embargo, fue acompañada una vez más, de la estúpida euforia de las Bolsas, mostrando toda la irrealidad de la economía capitalista y haciendo presagiar desde hace tiempo un considerable estallido de burbuja.

Los Bancos Centrales ya no saben qué hacer para “salvar” a la economía: desde inyectar “dinero mágico” inventado de la nada, a poner los intereses en negativo, bajar al mínimo los costos laborales (salarios), hacer grandes recortes sociales… Pero aun así el enfermo no reacciona. Y no reacciona porque la inversión capitalista está paralizada (en torno al 22% del PIB). La cual a su vez lo está porque no obtiene suficientes beneficios, y no los obtiene porque padece un grave problema de pérdida de valor provocado por una sobreacumulación de capital (debido a la sustitución de personas por máquinas).

Es decir, que estamos desde hace tiempo inmersos en una “crisis sistémica” que afecta la capacidad del capital de reproducirse. Entonces, y de la forma más sorprendentemente extraña posible surge algo inverosímil: una pandemia que mata sobre todo a la población menos “productiva” y con mayor incidencia en el gasto público. Una pandemia salida de… ¿dónde?

El 18 de octubre de 2019, el Johns Hopkins Center for Health Security, en Baltimore (EE.UU.), llevó a cabo una cuidada simulación de una epidemia tipo “corona-virus”, titulada nCoV-2019. Incluso la OMS, que ha actuado más como agente comercial de las transnacionales farmacéuticas que como velador de la salud de las poblaciones del mundo, dio primero al virus el mismo acrónimo que el del experimento, para cambiarlo finalmente por el de COVID-19. En la simulación 201 se llegaba a la conclusión de que el 15% de los mercados financieros colapsaría y que alrededor de 65 millones de personas en el mundo perderían la vida. Participaron en esa simulación la Fundación Gates, el Foro Económico Mundial, así como las corporaciones Johnson & Johnson y Henry Schein (líder mundial de la producción de material médico). Ese mismo mes se celebraron los Juegos Mundiales Militares, del 18 al 27, en Wuhan, con amplia participación de militares estadounidenses. Hoy, muertes que desde entonces se creyeron por influenza en EE.UU. están siendo revisadas como posibles decesos por corona-virus; pero ese país americano no encuentra a su “paciente cero”. Lo que sí está claro es que muchos de los rasgos de la simulación han ocurrido en enero de 2020, y ese 15% de desplome bursátil es el que realmente se ha producido a finales de febrero de este año. En Wall Street se tuvo que intervenir la Bolsa para que no se hundiera.

Pero más allá del que sea el origen real de este “oportuno” virus (y el hacinamiento industrial de miles de millones de animales no augura nada bueno para el futuro en ese sentido), veamos algunas otras de las claves que enfrentamos:

El COVID-19 no sólo ataca duramente a economías estatales, como la italiana o la española. El “modo pánico” en que ha entrado el mercado mundial está golpeando las cadenas de producción y suministros, afectando de plano el conjunto de las cadenas mundiales del valor. Jamás, ni en los momentos de guerra, el consumo se ha visto sometido a tal disciplina de choque. El círculo vicioso es el clásico: se detiene la actividad comercial, se frena la producción, se dispara el desempleo, se desploma el consumo. Esto es ya catastrófico, pero lo será mucho para todos los indicadores económicos (hasta el 10% de bajada en el PIB y una disminución del crecimiento anual de la producción mundial del 6,5%, se están ya pronosticando –por lo bajo-). Pero atención, los indicadores sociales pueden ser peores, especialmente cuando el virus golpee con fuerza a países con escasos recursos sanitarios. En el caso concreto del Reino de España, el asunto es muy grave, pues nos pilla sin soberanía alimentaria ni industrial (además de monetaria y fiscal). Dependemos enormemente de lo que produzcan otros. Si por cualquier razón se obstaculizan las cadenas de suministros, no lo vamos a pasar nada bien.
Estamos asistiendo de forma traumática a un cambio de ruta del sistema, para el cual se precisa acometer una limpieza de capitales sin precedentes en “tiempo de paz”. Es decir, el corona-virus está llamado a cumplir las funciones de una guerra de importantes dimensiones. Empezamos un nuevo tiempo del capitalismo, (¿su lenta y larga agonía?), que será de barbarización generalizada para la mayor parte de la humanidad (ver El Público, https://blogs.publico.es/dominiopublico/30412/empiezan-los-20-losterribles-20/).
Como toda crisis, ésta será también una oportunidad para algunos especuladores. Provocará un reacomodo del mercado, para dar comienzo también a otro tipo de tecnologías (el cuento para las poblaciones será a buen seguro el de acabar con la producción contaminante, para empezar a hacer un “capitalismo sostenible”, oxímoron donde los haya que no tiene más misión que la de acomodar conciencias a lo que viene).
Cualquier salida a esta crisis traerá una nueva y dura vuelta de tuerca a los mercados laborales en detrimento de la población trabajadora, así como redoblados ajustes sociales y recortes. Esto es, conllevará una recomposición de la relación de las clases dominantes con sus sociedades, abundando en el perjuicio de estas últimas. De igual manera, se reestructurará el poder entre la propia clase capitalista global.
En este sentido, por ejemplo, la fracción más globalista-financiera de EE.UU. parece haberle preparado una encerrona a Trump. Su pésima gestión de la epidemia (es casi imposible gestionarla bien en un país con un sistema de salud pública prácticamente inexistente) bien puede costarle una reelección que hasta ahora tenía prácticamente ganada. Pero si entran los demócratas en la Casa Blanca habrán más amenazas de guerra, pues están buscando el enfrentamiento militar, sobre todo con Rusia. En general, por todas partes, la crisis corona-vírica se llevará por medio “gobiernos de izquierda” (de coalición con las burguesías), donde las “izquierdas integradas” en el sistema soñaban, o esa decían a la sociedad, con que el capitalismo se dejaría endulzar socialmente.
Más allá de que haya sido pretendido desde el principio o no (como manifestación de una “guerra bacteriológica”), estamos delante de un experimento de grandes dimensiones mundiales: el control y confinamiento de poblaciones en una escala sin precedente. También un ensayo de psicología colectiva tipo “Guerra de los Mundos” pero a lo grande. ¿Se está preparando con ello el terreno para dinámicas de choque propias de tiempos de guerra social y militar?
La campaña mediática para generar psicosis global y permanente puede ayudar a justificarlo todo. ¿Nos imaginamos que cada día los media reportaran los contagios y las muertes por malaria, ébola, cólera o gripe normal? Claro, este virus mata europeos y eso es “más preocupante”, pero aun así también los mataba la gripe, el cáncer y los suicidios (alrededor de seis cada hora en la UE).

Ya antes de los estados de alerta, por puro miedo la gente estaba dejando de viajar, se suspendían eventos, no sólo actividades productivas y comerciales, sino también sociales. De tal manera que en 2020 el crecimiento de la demanda mundial de petróleo se estima por la OPEP un 30% inferior de lo previsto; lo que quiere decir que el aumento del consumo se limitará a 825 mil barriles al día (hecho que no sólo está desmoronando el precio del petróleo –y haciendo subir las primas de riesgo de sus bonos-, sino de todo el sector energético).

Esta parece ser la única manera en que se haga algo real por el clima: a la fuerza. Los golpes de crisis son hasta ahora los únicos momentos en que se han rebajado las emisiones de efecto invernadero en la civilización capitalista. Esto muestra que si las cosas volvieran a la normalidad seguiríamos con nuestro suicidio ecológico-climático, volveríamos en masa, como si nada, a coger aviones para irnos a sitios remotos, a lanzarnos sobre nuestros coches para quemar petróleo, a producir mercancías sin apenas utilidad y con una programada obsolescencia, a consumir recursos sin parar…

Pero si un virus puede paralizar la economía capitalista, ¿no deberíamos preguntarnos de una vez qué tipo de economía tenemos? ¿Es la competencia de todos contra todos y el exclusivo lucro privado los que pueden salvar a la humanidad de su autodestrucción, de pandemias, del cambio climático, del hambre, de la guerra? Parece evidente que no. Quizás es hora de prestar atención a China que, con todos sus defectos (¿quién no los tiene?), está mostrando otro camino.

No lo perdamos de vista. Fueron medicamentos cubanos, sobre todo el interferon Alfa 2B, los que llegaron a China para comenzar la lucha contra el corona-virus. Por su parte, este país ha demostrado al mundo cómo una economía planificada, en la que cada quien no va a la suya para sacar más beneficios que sus rivales, es capaz de poner de rodillas un virus desconocido en un tiempo récord. Y ahora personal sanitario chino y cubano (y venezolano) llega a Italia a colaborar en el combate contra el COVID-19. España ya ha reconocido también la necesidad de su ayuda.

Mientras, la UE, más preocupada de nuevo por preservar de la crisis a la Banca y a las grandes transnacionales que a las poblaciones, ha mostrado una vez más su fracaso como entidad política, dejando 27 modalidades diferentes de salvarse cada quien como pueda, sin ni siquiera colaborar de forma efectiva en la emergencia sanitaria de Italia (¿y ahora tampoco en la de España?). Mientras, en la mayoría de Europa nos hemos quedado con unos sistemas de salud cada vez más precarizados, con menos personal sanitario y recursos. Mientras, las principales farmacéuticas compiten por ver quién saca antes la vacuna en vez de colaborar a escala mundial, y suben los precios de los productos de protección. Mientras, EE.UU. sigue bloqueando económica y sanitariamente más de 10 países, algunos tan golpeados por el virus como Irán.

Y mientras, gran parte de las poblaciones europeas ya no se acuerdan de las calamidades y guerras que la UE provoca en otros lugares, ni de los refugiados y desahuciados causados… ni de que siguen llegando más uniformados estadounidenses a Europa (maniobras Defender 20), aumentando el peligro de enfrentarnos contra Rusia.

CHINA SOSPECHA QUE EL EJÉRCITO DE ESTADOS UNIDOS PUDO LLEVAR EL CORONAVIRUS A WUHAN
El portavoz del ministerio de Exteriores de China afirmó a través de Twitter que el Ejército de Estados Unidos podría haber llevado el coronavirus a la ciudad de Wuhan
Junto con su mensaje Zhao Lijian publicó un vídeo de un discurso de Robert Redfield, jefe del Centro para la Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos, donde Redfield señala que se encontró coronavirus post mortem en varios estadounidenses que fueron diagnosticados con gripe.

DESDE RUSIA, VARIOS POLÍTICOS Y EXPERTOS ADVIERTEN DE QUE EL NUEVO CORONAVIRUS DENOMINADO COVID-19, ES UN ARMA BIOLÓGICA CREADA POR ESTADOS UNIDOS
Aunque todavía puede ser demasiado pronto para llegar a una conclusión definitiva, el portal digital Global Research Analytics recopiló recientemente una parte de un informe de Larry Romanov, experto en economía de la Universidad de Fudan, con sede en Shanghai, publicado al respecto con el título de “El coronavirus de China: una evolución impactante. ¿Es posible que su cepa se originó en Estados Unidos?”.
Informe: Laboratorios de EEUU propagan virus mortal en el mundo

LA CARA B DEL CORONAVIRUS

CUESTA ENTENDER QUE EL CORONAVIRUS, QUE A DÍA DE HOY HA CAUSADO 8.800 MUERTES EN TODO EL MUNDO, Y QUE TIENE UNA TASA DE MORTALIDAD INFERIOR AL 5 %, PUEDA SER EL RESPONSABLE DE LA ALARMA QUE SE HA CREADO
ANTES ORQUESTABAN GUERRAS, AHORA INVENTAN VIRUS.
SI DESTRUYES LA PEQUEÑA ECONOMÍA FORTALECES A LOS GRANDES

Es una de las mentes más brillantes y más desconocidas de nuestro país. Le he pedido una entrevista para conocer sus opiniones sobre lo que está sucediendo actualmente en España. Me la ha concedido con una única condición: seguir en el anonimato. ¿Por qué? Me gusta vivir tranquila y alejada del ruido mediático. Lo importante es el mensaje, no el mensajero. Le prometo no desvelar su identidad y horas más tarde, responde a mi llamada de Skype.

Empieza invirtiendo los papeles. ¿Por qué le interesa mi opinión? Le contesto brevemente: Tengo muchas preguntas que los medios de comunicación no resuelven.

Bien, buscar respuestas es una buena razón para empezar una conversación. Adelante.
Cuesta entender que el Coronavirus, que a día de hoy ha causado 8.800 muertes en todo el mundo y que tiene una tasa de mortalidad inferior al 5%, sea el responsable del estado de alarma en el que nos encontramos. ¿Es esto otra maniobra más de las farmacéuticas?
No descarto que las farmacéuticas acaben beneficiándose pero el meollo es otro: se trata de destruir la economía mundial para instaurar un nuevo orden en el que las grandes corporaciones tengan todavía más poder.
Cuénteme más
Para entender lo que está pasando ahora tenemos que remontarnos a la gripe A. Roche, que es una de las cinco multinacionales farmacéuticas más poderosas, compró el Tamiflú a Donald Rumsfeld, mano derecha de George Bush, antes de que la OMS declarara la pandemia de la gripe A. ¿Qué hizo Roche? Le ofreció a sus trabajadores cajitas de Tamiflú gratis. De esta manera ellos mismos esparcieron el miedo entre sus contactos dando por sentado que quienes no pudieran adquirirlo morirían. Hay que reconocer que la estrategia es buena: engañar al trabajador para que sea él mismo el que propague el pánico desde abajo. Cuando la OMS declaró la pandemia, los Gobiernos compraron ingentes cantidades de Tamiflú, que después se comprobó que no eran necesarios. ¿A quién le salió redondo el negocio? A Roche y a Rumsfeld. Una maniobra brillante con la que ingentes cantidades de dinero público fueron a parar a manos privadas.
¿Sabían los Gobiernos lo que estaba pasando?
Puede que sí, y puede que no. Y puede también que no tuvieran margen de maniobra. Los poderes fácticos son más poderosos que los Gobiernos.
¿Quiénes son los poderes fácticos españoles?
Los consejos de administración de las empresas del Ibex 35. Los directivos del Banco Santander, del BBVA, Bankia, CaixaBank, Teléfonica, Iberdrola, etc… Juan Villalonga, exdirectivo de Teléfonica, fue el artífice del caso Sintel y salió de rositas. Es sólo un ejemplo, pero hay infinidad de casos en los que se puede comprobar cómo el poder económico sobrepasa al político sin dificultad.
¿Son todos de derechas?
Están por encima de cualquier consideración política. Son neoliberales. Fíjese en el caso de Felipe González: aunque haya sido un presidente socialista y siga dentro del PSOE, no queda nada de sus primeras ideas. Se ha vendido al neoliberalismo.
¿Cree que el Coronavirus ha sido creado en un laboratorio para generar esta crisis?
Su origen me parece irrelevante. El tema es qué están haciendo con eso. Fíjese en esto: hace seis meses empezaron a aparecer indicios de que Europa estaba saliendo de la recesión. Los poderes fácticos se alarmaron porque para ellos las crisis son muy rentables. Antes creaban guerras, ahora se inventan virus. Declarar una pandemia -y ahí se ve la complicidad de la OMS- es una estrategia perfecta para sembrar el miedo a nivel mundial. Lo que desploma el mercado bursátil no es la realidad, sino un estado de pánico.
Y también es el pánico, que se transmite con la complicidad de los medios de comunicación, el que está colapsando el sistema sanitario. El problema no es el Coronavirus, sino el estado de alarma que han generado y con el que justifican estas medidas totalmente innecesarias. El pánico y la desinformación son armas muy efectivas para generar crisis donde no las hay.
¿Qué ganan con todo esto?
Si destruyes la economía mediana y pequeña, que son las que más van a sufrir este parón, fortaleces a los grandes. A nivel económico para que haya una subida, tiene que haber una bajada. Cada cierto tiempo tiene que haber una crisis. Esperaban que se diera de forma natural, pero como la recesión no estaba siendo tan fuerte como preveían, ellos mismos la han provocado. Y una vez haya pasado la crisis, quiénes recibirán las ayudas serán las grandes empresas, que serán las únicas que habrán sido capaces de mantener su estructura y que podrán arrancar de nuevo.
¿Cuánto cree que va a durar este confinamiento?
Lo que tarden en destruir la economía mundial.
¿Qué opina de que Gran Bretaña no haya declarado el estado de alarma?
Gran Bretaña está fuera de Europa, por eso ha podido negarse a esta pantomima. Los poderes fácticos que dominan Europa, no le afectan. Se ha salvado. La economía europea se va a hundir pero Gran Bretaña saldrá reforzada de todo esto.
¿Podría España haberse negado a declarar el estado de alarma?
Hay un juego a nivel mundial entre Estados Unidos, China y Europa. Esto no funciona a nivel de países sino a nivel de orden mundial. España entra vendida en este juego. Es el peón de la partida de ajedrez.
¿Y cómo nos va a afectar esto a los españoles de a pie?
Pues con más precariedad y menos libertades, porque el precario no puede elegir, se limita a sobrevivir. Si esta situación lleva al caos, lo siguiente es que van a subir las derechas y van a seguir recortando derechos a la población.
¿Sería posible aprovechar el estado de alarma para nacionalizar los bancos, la sanidad y los servicios básicos?
Pedro Sánchez no puede hacer eso. Ni aunque quisiera hacerlo, dudo mucho que tenga el poder suficiente para hacer algo así.
¿Cuál es la solución?
La solución no la tiene una sola persona. Es cosa de todos. Necesitamos ejercitar nuestras mentes. No entrar en el sensacionalismo ni en el impacto del miedo. Y ser críticos con lo que nos cuentan los medios de comunicación.
¿Podría servir este tiempo de confinamiento para que la gente empezara a hacerse nuevas preguntas? Para poner en duda, por ejemplo, el estilo de vida capitalista.
Soy escéptica. Puede que acelere cambios en aquellos que ya tenían dudas pero en general, en cuanto acabe el confinamiento, la mayoría volverá a comportarse igual, porque la base del capitalismo, como la de las religiones, es el miedo. En cuanto vuelvan a sus puestos de trabajo, se sentirán seguros de nuevo.
¿Qué piensa de los movimientos de decrecimiento, de consumo responsable y de gestión cooperativa que se organizan al margen del sistema?
En todas las épocas han existido minorías que han intentado cambiar el sistema o salirse de él. Los hippies en los años 60, el movimiento punk en los años 70. Y también ahora hay una minoría que busca la manera de vivir de otra manera. Y eso me parece estupendo. Fíjese si está bien pensado el capitalismo, que hay sitio para todos. El sistema los tolerará mientras no supongan ningún riesgo desestabilizador. Eso, si no lo absorbe para sí mismo. El capitalismo es tan hábil que es capaz de reformular las críticas de sus adversarios y hacerlas suyas. El ejemplo más gráfico es la imagen del Che.
¿Qué lectura me recomienda para estos días?
La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre. De Naomi Klein. Explica muy bien cómo en momentos de crisis la gente tiende a centrarse en las emergencias diarias de supervivencia y tiende a confiar demasiado en los que están en el poder. Por eso las crisis requieren una vigilancia todavía más escrupulosa de los derechos humanos y ciudadanos. Una vez se pierden, es difícil recuperarlos.
¿Hay alguna posibilidad de que la población civil salga reforzada de esta crisis?
Esta crisis tiene dos salidas. O la revolución o la precarización. Pero para que se pueda sostener, la revolución tiene que empezar en el individuo. Por una toma de conciencia individual. Hemos sido educados en el sistema capitalista. La única manera de vencerlo fuera, es vencerlo primero dentro de cada uno de nosotros. Necesitamos empezar a poner en duda que la competitividad es mejor que la colaboración y que el dinero es el bien más preciado. Mientras nos sigamos creyendo eso de que tanto tienes, tanto vales, mal vamos.
¿Alguna idea para sobrellevar mejor estos tiempos tan inciertos?
Cuando toda esta locura pase, empezaremos a entender las consecuencias reales del Coronavirus y de las políticas económicas aplicadas. Mientras tanto, no se crea todo lo que le cuenten y no se deje atrapar por el miedo. Observe, elucubre, tenga una mirada crítica e intente entender lo que está sucediendo a su alrededor. Las formas cambian pero la historia se repite. Una y otra vez.

Esta entrada fue publicada en CAPITALISMO, IMPERIALISMO, MALTHUSIANISMO. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a INFORMACIÓN GEOPOLÍTICA SOBRE EL CORONAVIRUS

  1. Manuel dijo:

    Parece ser q el capitalismo es el malo de la pelicula yo pregunto desde el punto de vista economico q pais socialista a progresado en el mundo ? China se ha convertido en capitalista y gracias a ello millones de chinos salieron de la pobreza ,q es el neoliberalismo ? es la nueva libertad pues no existe no hay ni nueva ni vieja libertad ,libertad es libertad y punto es increible ver periodistas espanoles la mayoria comunistas se olvidaron de la guerra civil espanola se olvidaron q el comunismo no funciono y tiraron las estatuas de Lennin y Stalin ,tiraron el muro de berlin y siguen rompiendo los huevos con el capitalismo y las derechas lamentable

  2. Excelente camaradas. Nosotros también hemos hecho notar el desastre que el capitalismo está provocando con el pretexto del coronavirus, a diferencia de las medidas socialistas de la República Popular Democrática de Corea gracias a las cuales no ha habido ningún caso de coronavirus hasta la fecha y tampoco hay elites de capitalistas en la RPDC que pudieran imponer la crisis económica y represión política que el capitalismo está imponiendo en el mundo globalizado bajo el pretexto de su “lucha” contra el coronavirus.
    Saludos desde Argentina.
    https://kfaargentina.wordpress.com/2020/03/22/lo-que-falla-es-el-sistema/

  3. Mª Luisa dijo:

    De la entrevista entresaco este párrafo : “Hemos sido educados en el sistema capitalista. La única manera de vencerlo fuera, es vencerlo primero dentro de cada uno de nosotros. Necesitamos empezar a poner en duda que la competitividad es mejor que la colaboración y que el dinero es el bien más preciado. Mientras nos sigamos creyendo eso de que tanto tienes, tanto vales, mal vamos”. Sentirnos una especie más del planeta, que la Tierra es nuestro hogar, disfrutar con las cosas sencillas, las que dan la verdadera felicidad, aquello que ni la muerte te puede quitar. Esa es la verdadera vacuna contra coronavirus y todo lo que venga detrás. Llevando a cabo esto, el sionismo-capitalismo, está tocado de muerte.

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